Una tendencia viral asegura que tomar agua caliente al despertar mejora la digestión, la circulación y el bienestar. ¿Qué dice la ciencia?
La práctica viene del Ayurveda y la medicina china, pero hoy se popularizó en redes con millones de visualizaciones en todo el mundo
El agua caliente puede generar una sensación de relajación y ayudar a la digestión… pero los beneficios son modestos.
No hay evidencia científica de que desintoxique, acelere el metabolismo, ayude a bajar de peso ni reduzca la hinchazón.
La clave es la hidratación. Da igual si el agua es fría, tibia o caliente: lo esencial es tomar suficiente todos los días.
Si elegís agua caliente, que no supere los 55–70 °C. Las infusiones de manzanilla, jengibre o hibisco pueden sumar, pero no reemplazan al agua.