La huella de la moda

En el desierto de Atacama, Chile, enormes acumulaciones de ropa usada son tan grandes que pueden verse desde imágenes satelitales.

El destino de la ropa usada

Miles de toneladas de prendas llegan cada año desde Europa, EE. UU., China y otros países para su reventa. Una gran parte nunca encuentra comprador.

Imágenes satelitales muestran que los vertederos textiles crecieron de forma constante entre 2016 y 2024, ocupando cada vez más superficie.

Ocho años de expansión

Moda rápida, residuos duraderos

Cada habitante de la Unión Europea desecha en promedio unos 12 kg de ropa y calzado por año, generando millones de toneladas de residuos textiles.

Contaminación invisible

Muchas prendas terminan quemadas o enterradas. Las fibras sintéticas liberan sustancias que contaminan el aire, el suelo y afectan a las comunidades cercanas.

Medidas para cambiar

La justicia chilena ordenó un plan de reparación ambiental y el país incorporó los textiles a su ley de responsabilidad del productor para reducir futuros residuos.

La montaña de ropa no es el resultado de una sola persona, sino de un modelo de consumo masivo donde producir y vender es fácil, pero gestionar los residuos sigue siendo el gran desafío.

Un problema global

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