Bailar no es solo diversión: combina ejercicio, creatividad y conexión social, tres claves asociadas a una mejor salud cerebral y mayor longevidad.
Menos riesgo de demencia
Un estudio reveló que quienes bailan con frecuencia tienen hasta un 76 % menos riesgo de demencia en comparación con quienes casi no lo hacen.
Movimiento + desafío mental
Bailar exige coordinar ritmo, memoria, equilibrio y espacio. Esa multitarea estimula al cerebro más que otras actividades físicas simples.
Más que caminar o nadar
Aunque caminar y nadar son beneficiosos, el baile mostró efectos más profundos en la protección cognitiva, según investigaciones científicas.
Beneficios físicos y sociales
Además de cuidar la mente, bailar mejora el equilibrio y la fuerza, y puede reducir hasta un 37 % el riesgo de caídas en adultos mayores.
No hay fórmulas mágicas, sí hábitos
No existe una receta única para prevenir la demencia, pero mantener el cuerpo en movimiento y la mente estimulada con actividades placenteras —como bailar o escuchar música— puede marcar la diferencia.