Menos personas fuman, pero el cáncer de pulmón en quienes nunca fumaron va en aumento. Este tipo de tumor ya representa una proporción cada vez mayor de diagnósticos y no es igual al del fumador.

La paradoja del cáncer de pulmón

En no fumadores, los síntomas iniciales —tos persistente, fatiga o molestias leves— suelen pasar desapercibidos. Sin historial de tabaco, el cáncer no se sospecha y se detecta en etapas avanzadas.

El enemigo invisible

No es una variante del cáncer clásico: tiene una identidad genética distinta. Presenta menos mutaciones, pero más específicas (como EGFR o ALK), lo que cambia completamente el enfoque del tratamiento.

Un cáncer con ADN propio

La ciencia apunta a una combinación de factores: contaminación del aire, radón, humo de segunda mano, radiación y predisposición genética. También influye la inflamación pulmonar crónica.

Si no es tabaco… ¿qué lo causa?

“No fumar” no elimina el riesgo. Los expertos piden nuevos modelos de detección para identificar a personas en riesgo y diagnosticar antes la enfermedad. La clave está en la conciencia y la prevención.

Romper la falsa seguridad

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