Científicos del Instituto de Ciencia y Tecnología de Okinawa (OIST) descubrieron una señal cerebral que permite abandonar rutinas y adaptarse cuando las cosas cambian inesperadamente.
Cuando una recompensa esperada desaparece, el cerebro libera más acetilcolina, un neurotransmisor que impulsa a buscar nuevas estrategias en lugar de repetir viejos hábitos.
Ratones entrenados en un laberinto virtual aprendieron una ruta para obtener recompensas. Al cambiar las reglas, quienes liberaron más acetilcolina fueron los que más rápido encontraron caminos alternativos.
Al bloquear este neurotransmisor, los ratones siguieron usando estrategias que ya no funcionaban. Esto confirmó que la acetilcolina es esencial para la flexibilidad mental y la toma de decisiones.
El descubrimiento podría ayudar a desarrollar nuevos tratamientos para trastornos relacionados con hábitos rígidos, como las adicciones, el TOC y la enfermedad de Parkinson.