Una terapia experimental de edición genética logró reducir drásticamente el colesterol LDL ("malo") con una sola infusión. Los científicos creen que el efecto podría ser permanente.
En un estudio preliminar con 35 pacientes, la dosis más alta redujo el colesterol LDL hasta un 62%. En algunos participantes, el beneficio se mantiene después de 18 meses.
La terapia modifica un gen llamado PCSK9 en el hígado. Al desactivarlo, el organismo elimina más colesterol de la sangre y mantiene niveles más bajos de forma sostenida.
Las enfermedades cardiovasculares son una de las principales causas de muerte. Un tratamiento de una sola aplicación podría ayudar especialmente a quienes abandonan o no toleran los medicamentos tradicionales.
Los especialistas destacan que se necesitan estudios más amplios para confirmar su seguridad y eficacia. Pero si los resultados se mantienen, podría convertirse en una revolución para prevenir infartos y accidentes cerebrovasculares.