Durante décadas se advirtió sobre las grasas saturadas y su vínculo con enfermedades cardíacas. Hoy, algunos funcionarios cuestionan ese consenso y proponen un giro inesperado.
Son grasas que suelen ser sólidas a temperatura ambiente y están presentes en manteca, quesos, carnes rojas y algunos aceites como coco y palma.
¿Qué son las grasas saturadas?
Numerosos estudios muestran que consumir más grasas saturadas eleva el colesterol LDL (“malo”) y aumenta el riesgo de infartos y ACV.
¿Qué dice la ciencia?
Reemplazar grasas saturadas por insaturadas —como aceite de oliva, frutos secos, semillas, pescado y palta— reduce el riesgo cardiovascular.
Grasas que sí suman
No exactamente. Lácteos como yogur y queso no muestran daños claros, pero carnes procesadas y ultraprocesados sí están ligados a peor salud.
¿Todas las grasas saturadas son iguales?
Priorizar alimentos frescos y grasas insaturadas. Más frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y aceites vegetales: una estrategia probada para cuidar el corazón.