El hambre no es una sola

El hambre no responde solo a la falta de energía. La ciencia demuestra que cuerpo, cerebro y emociones intervienen en cuándo y por qué comemos.

Hambre fisiológica

Es la necesidad real de energía. El cuerpo regula el apetito mediante hormonas como la grelina y la leptina para mantener el equilibrio calórico.

Hambre hedónica

Aparece por placer, estrés o estímulos externos. No depende del cuerpo, sino de los circuitos de recompensa del cerebro.

Hambre y
microbiota

Las bacterias intestinales influyen en el apetito. Producen compuestos que modifican señales de hambre y saciedad, aunque aún se investiga su impacto exacto.

Genética
y salud

Factores genéticos y enfermedades pueden alterar el apetito, desde la ingesta excesiva hasta la restricción extrema, afectando la salud física y mental.

Claves para regular el hambre

Diferenciar tipos de hambre ayuda a evitar excesos. Alimentación equilibrada, buen descanso, manejo del estrés y apoyo profesional mejoran la relación con la comida.

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