Muchos productos con alto contenido de azúcar, como jugos 100% naturales y bebidas lácteas azucaradas, quedan fuera de los impuestos que sí afectan a otros refrescos, advierte la OMS.
La OMS señala que los impuestos actuales son bajos, mal diseñados y poco actualizados, lo que los vuelve ineficaces para reducir el consumo de bebidas nocivas.
Según la OMS, los impuestos sanitarios bien aplicados reducen el consumo y generan recursos para invertir en salud, educación y protección social.
En muchos países el alcohol se mantiene igual o más asequible desde 2022. Incluso el vino está exento de impuestos en al menos 25 países, pese a sus riesgos para la salud.