Los fármacos para adelgazar como Wegovy u Ozempic suelen requerir uso a largo plazo. Al suspenderlos, la mayoría de las personas recupera el peso perdido.
Muchos pacientes creen que podrán dejarlos sin consecuencias, pero los datos muestran que la mayoría abandona el tratamiento en el primer año y vuelve a engordar.
Al dejar la medicación, regresan el apetito y los antojos. Además, la rápida pérdida de peso ralentiza el metabolismo, lo que favorece el rebote.
Menos del 10 % logra sostener la mayor parte del peso perdido sin medicación ni cirugía, incluso con ejercicio intenso y dieta estricta.
Muchas personas dejan el tratamiento por precio elevado, falta de cobertura o efectos como náuseas, fatiga y estreñimiento, no por falta de voluntad.
La evidencia indica que estos fármacos aportan beneficios cardiovasculares, renales y hepáticos. Por eso, la OMS recomienda su uso prolongado en personas con obesidad.