Oxford eligió rage bait como la Palabra del Año 2025: contenido creado para provocar indignación. Y sí, todos hemos caído alguna vez.
Su uso se triplicó en un año. Es corta, directa y genera un “¡ajá!” inmediato: entendemos su sentido sin haberla escuchado antes.
La elección se basa en 30.000 millones de palabras analizadas. Oxford busca capturar el clima cultural: cómo hablamos y qué nos preocupa.
Compitió con aura farming (cultivar una imagen irresistible) y biohack (optimizar cuerpo y mente). Dos términos en alza que reflejan nuestras obsesiones modernas.
El término explotó cuando J. Lawrence admitió tener una cuenta secreta para discutir en TikTok. Desde entonces, rage bait no para de aparecer en titulares.
Como cada año, la elección genera furia online. Y esa reacción —paradójicamente— confirma por qué rage bait es perfecta para nuestro momento cultural.