La isla más aislada del mundo

Rapa Nui está perdida en el Pacífico Sur, a miles de kilómetros de cualquier otra población. Allí surgieron los moáis, gigantes que desconciertan a la ciencia desde hace siglos.

Los colosos que caminaban

Entre 1200 y 1700, los rapanui tallaron casi 1000 moáis y los trasladaron hasta 18 km. Nuevos estudios muestran que podrían haberlos movido “caminando” mediante balanceos con cuerdas.

El diseño tenía un secreto

Modelos 3D revelan que muchos moáis tenían bases anchas y cuerpos inclinados, perfectos para avanzar en zigzag. Sus caídas habrían dejado marcas en los antiguos caminos.

¿Caminaban o no?

No todos coinciden: algunos arqueólogos sostienen que los moáis estaban quietos por décadas y que el movimiento real fue mínimo. El debate sigue abierto.

La historia del colapso que nunca fue

La teoría del ecocidio quedó atrás: investigaciones actuales muestran una sociedad rapanui ingeniosa, con agricultura sostenible y sin señales de guerra masiva antes de la llegada europea.

¿Cómo los movieron en realidad?

Trineos, rodillos, palancas, balanceos… o una mezcla de todo. Las pruebas sugieren que los rapanui usaban el método más práctico según el terreno y el momento. Ingenio puro en medio del Pacífico.

Volver a La Nueva.

Ver más stories.